EVANGELIO DEL VIERNES 08/10/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Semana XXVII Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Uno de los elementos de nuestro mundo relacional es la naturaleza… Es un regalo de Dios y debemos cuidarla, amarla y honrarla como a nosotros mismos. “¡Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz…”. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Viernes 08/10/2021. (Lucas 11, 15-26). “En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa. Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: “Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Belzebú. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios con el dedo de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy Jesús hace un acto de amor liberando a un hombre de un espíritu inmundo. Los demonios son los que nos tienen atados a la pobreza que da muerte, al egoísmo, al odio. Se visten de humanos y de dioses falsos, se disfrazan de políticos y de religiosos. Nos llenan de miedos, nos quitan paz y, por tanto, la filiación divina. Y así seremos definidos sólo como unos compuestos de piel, sangre y huesos. Pero nosotros somos más que eso. Somos semejanza e imagen de Dios. Pero los demonios nos hacen ser camaradas, fanáticos de las ideologías. Los demonios son todos los males que nos esclavizan.
El acto de amor más grande que existe es liberar al los hombres de todas las ataduras que nos impiden vivir. Jesús no fue honrado sino criticado, perseguido y crucificado por amar. Pero hoy seguimos en lo mismo. Acosamos y encarcelamos a los buenos y aplaudimos a los malos para que nos gobiernen y nos opriman. En el fondo, nos da miedo la libertad, porque ningún esclavo es responsable de sí mismo: depende del demonio de turno. ¿Cómo saber si soy un esclavo? Si odio amar y desprecio el ser amado.
Nos estamos acostumbrando al mal. El bien nos extraña. ¡Qué tristeza cuando el amor causa extrañeza! ¿Quieres asustar y preocupar a tu esposa?… Dile: “Mi amor, ¡qué bella estás!”; no es raro que te responda: “¡Anda a burlarte de tu madre!”. Y si es ella que le dice a él cosas bonitas, contestará: “¡Dime de una vez, ¿que quieres comprar?”. ¡Qué tristeza cuando el amor causa extrañeza!
En el evangelio de hoy aprendí… Jesús compara al demonio con un hombre fuerte. Nadie, a no ser que sea igual que él, podrá entrar en su casa. Jesús es éste hombre más fuerte. Por esto Lucas dice que la expulsión del demonio es una señal evidente de que el Reino de Dios ha llegado.
Pensamiento del día… Amemos y hagamos el bien. Pero para eso hay que sacar los demonios que todos llevamos dentro. Un demonio es todo aquello que te quita vida, o algo de ella.
Tarea para la casa… Ubica tus demonios, esos espíritus inmundos: odio, esclavitud, deseos de venganza, corrupción, miedo a la verdadera libertad, vivir de limosna oficial… como un esclavo. No es lo mismo estar preso que ser un esclavo… ¡Lee: “Ubica tus demonios”! Tú no eres de ellos… ellos son tus inquilinos. Y tú puedes hacer lo que tú quieras con tus ocupantes… Los gobernantes son tus inquilinos. ¡Boquiabierta!… ¡Tú eres libre!
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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