- A la iniciativa de ‘supremacía constitucional’ busco anexarles otros artículos
- La presidenta Claudia Sheinbaum le tuvo que corregir la plana al decir que el proyecto sólo se iba a referir a que no proceden ni amparos ni controversias contra los cambios constitucionales
- Ricardo Monreal, desde la Cámara de Diputados, pidió respetar el proyecto original, limitado a los artículos 105 y 107
Por Isaac Mendiola Z/Ciudad de México, 24 de octubre de 2024.—La propuesta de reforma constitucional presentada el martes por Adán Augusto López Hernández, presidente del Senado por Morena, generó fuertes críticas por intentar limitar la actuación del Poder Judicial y quebrantar el principio de no retroactividad de la Constitución.
La iniciativa inicial buscaba impedir la impugnación de cambios constitucionales y prohibir a la Suprema Corte atender controversias y amparos relacionados con la reforma judicial.
Sin embargo, la versión final presentada por López incluyó modificaciones no consensuadas, añadiendo los artículos 1, 103, 105 y 107, así como un transitorio que buscaba aplicar las reformas de manera retroactiva, lo que habría anulado amparos y controversias vigentes. Este cambio abrupto despertó preocupación entre legisladores, quienes advirtieron sobre los riesgos de debilitar los tratados internacionales en materia de derechos humanos y limitar las facultades del Poder Judicial para recibir recursos contra actos de autoridad.
El proceso legislativo también fue cuestionado por el incumplimiento de acuerdos. A pesar de que Adán prometió que la reforma no se discutiría hasta el próximo martes, el dictamen fue procesado con celeridad y aprobado por las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos con 24 votos a favor y 10 en contra. Senadores de Morena señalaron que la inclusión de artículos adicionales fue un exceso, mientras que Ricardo Monreal, desde la Cámara de Diputados, pidió respetar el proyecto original, limitado a los artículos 105 y 107.
La forma en que Adán Augusto manejó la propuesta despertó divisiones internas en Morena y generó dudas sobre el verdadero origen de la reforma. Aunque algunos apuntan al exministro Arturo Zaldívar como el artífice de la iniciativa, otros sugieren que las instrucciones provienen de esferas de poder más altas.
La senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, afirmó que varios morenistas no apoyan la reforma, pero temen expresarlo abiertamente.
Analistas y legisladores coinciden en que la reforma impulsada no solo concentra poder en los ámbitos Ejecutivo y Legislativo, sino que también mina la independencia del Poder Judicial. Al limitar los contrapesos institucionales y restringir la revisión de normas, esta iniciativa representa un peligro para la democracia y la división de poderes, fortaleciendo un modelo de gobierno más cercano al autoritarismo que al respeto a las instituciones.
ES UN PELIGRO PARA SHEINBAUM
En entregas anterior, aquí se ha señalado que Adán Augusto es un peligro para la Presidenta de la República. La iniciativa en cuestión reveló las más amplias intenciones del autoritarismo del pasado priísta que cuelga en sus alforjas el exsecretario de Gobernación.
Aún no superar que haya quedado en cuarto lugar en las encuestas que realizó Morena para nominar a su candidato presidencial, que en este caso fue Claudia Sheinbaum.
De ahí que será insistente en meter el pie, tal como lo hizo en esta ocasión y que incluso llevó a la propia mandataria a corregir la plana desde la ‘mañanera del pueblo”: la reforma sólo se referirá a que no proceden ni amparos ni controversias contra los cambios constitucionales.

