- A la llegada de la policía procesal, ni el director se salva de las estrictas revisiones; volvió el respeto, la vigilancia y el esmero laboral
- Aunque es necesario el traslado de reos de alta peligrosidad, antes que en coordinación con narcos políticos pretendan hacer otra maldad o perversidad para dejar mal al gobierno de Javier May
Por Isaac Mendiola/SFAS/ Villahermosa, Tabasco; 14 de febrero del 2025.- Se le acabó la minita de oro a comandantes y custodios del penal de la ciudad de Villahermosa; ya era vox populi de la corrupción galopante que imperó durante años en el CRESET. Todos fueron mandados de vacaciones forzadas ante los crecientes disturbios y la ola de violencia que no paraba en la penitenciaria.
La policía procesal, quien entró al quite para hacerse cargo del penal tomó el control con estricto apego a derecho y haciendo cumplir las medidas que reglamentan ese centro de reclusión, y, con el apoyo de la autoridad federal militar, mantienen bajo vigilancia por aire y tierra el reclusorio tabasqueño.
Aunque se espera el traslado de reos de alta peligrosidad que azuzados por políticos pretendieron hacer otra maldad para dejar mal al gobierno morenita, cuando el horno no está para bollos.

