*José Luis Chacón Méndez es señalado por padres de familia y ciudadanos de permitir la realización de una competencia infantil en una zona donde apareció un cocodrilo a escasos metros de los participantes, generando momentos de pánico y poniendo en entredicho los protocolos de seguridad del evento.
Por: Pedro Pablo Jaramillo
SFAS/ Cozumel, Q. Roo., 01 de junio de 2026.—
Lo que debía ser una jornada deportiva para la convivencia y el sano desarrollo de la niñez terminó convirtiéndose en una escena de angustia y desesperación para decenas de padres de familia durante una competencia de natación infantil realizada en la zona de la Marina de Cozumel.
Mientras niñas y niños participaban en la prueba acuática, un cocodrilo emergió en las inmediaciones del área donde se desarrollaba el evento, provocando gritos de alarma entre familiares y espectadores que observaban con impotencia cómo el reptil se acercaba a escasos metros de los menores.
Testigos relataron que madres de familia comenzaron a alertar desesperadamente sobre la presencia del animal, mientras lancheros y salvavidas a bordo de motos acuáticas tuvieron que intervenir para resguardar a los competidores y evitar una posible tragedia.
La situación generó cuestionamientos inmediatos sobre las medidas de seguridad implementadas por los organizadores y las autoridades responsables, ya que pese al riesgo evidente, el torneo continuó desarrollándose y no fue suspendido de manera definitiva.
Para muchos asistentes, el hecho exhibe una preocupante falta de previsión en un municipio donde la presencia de cocodrilos en cuerpos de agua y zonas costeras es un fenómeno conocido por habitantes y autoridades.
Padres de familia exigieron explicaciones sobre quién autorizó la realización del evento en esas condiciones y por qué no se activaron protocolos más estrictos una vez detectado el reptil.
Aunque en esta ocasión no hubo personas lesionadas, los asistentes coincidieron en que el desenlace pudo haber sido distinto y con consecuencias irreparables. La aparición del cocodrilo encendió nuevamente el debate sobre la responsabilidad de las autoridades municipales y de los organizadores al exponer a menores de edad a un riesgo que, aseguran, pudo evitarse.
La polémica crece en Cozumel, donde ciudadanos demandan que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades para evitar que una situación similar vuelva a poner en peligro la integridad de la niñez.



