- Un ambiente de tensión se vive en el municipio de Santa María Nebaj del Quiché tras el violento desalojo de anciana que fue cobardemente despojada de su casa
Por Herlindo García/SFAS/ Ciudad de Guatemala.- Desalojo de una anciana de forma violenta ha despertado a la población Ixil para arremeter quemando inmuebles y causar destrozos.
Decenas de pobladores se movilizaron por las calles principales para protestar por el desalojo de una adulta mayor de su vivienda, concretado este día en cumplimiento de una orden judicial.
▶DISTURBIOS POR RESOLUCIÓN
La indignación de la comunidad derivó en disturbios frente a la residencia de la jueza responsable de la resolución, a la cual los manifestantes le prendieron fuego como medida de protesta.
Este tipo de reacciones violentas pone de manifiesto la frágil relación entre la administración de justicia formal y la percepción del derecho comunitario en regiones con alta conflictividad social. Cuando las resoluciones judiciales afectan a sectores vulnerables como los adultos mayores, la falta de mediación previa o de un abordaje social integral suele detonar estallidos de justicia por mano propia, dejando en evidencia la urgencia de fortalecer los canales de diálogo y la legitimidad institucional en el interior del país.
▶QUEMAN LA CASA DE LA JUEZA EN NEBAJ
Bomberos Voluntarios de la 27.ª Compañía de Nebaj, Quiché, fueron alertados sobre un incendio estructural en una vivienda.
Al lugar fueron destacados recursos y personal de la institución para controlar y sofocar el incendio; sin embargo, debido a una manifestación que se desarrolla en el sector el acceso fué difícil.
▶HISTORIAL
Una escena que ha causado consternación se vivió este jueves en el caserío Xecoxol, Nebaj, Quiché, donde Juana Santiago Chel, de 72 años, fue desalojada de su vivienda durante un operativo de la PNC, presuntamente a solicitud de uno de sus hijos.
Entre lágrimas la anciana aseguró que fue engañada aparentemente por uno de sus hijos para firmar documentos y afirmó que el terreno lo heredó de sus padres, donde durante años sobrevivió cultivando y vendiendo productos agrícolas. Tras el desalojo manifestó que ya no tiene un lugar donde vivir.


