QUEMAN VEHÍCULO DE PERIODISTA EN CHIAPAS CON LA INTENCIÓN DE QUE ARDIERA JUNTO CON SU FAMILIA

Jesús Reyes Ovando señaló que los criminales actuaron durante la madrugada, cuando él descansaba junto a sus seres queridos.

En la mira el alcalde del municipio, Miguel Ángel Moreno Palacios: el reportero había denunciado corrupción, opacidad, omisión y desvío de recursos en la administración del edil.

Por: Isaac Mendiola / SFAS / Ixtacomitán, Chiapas, 31 de julio de 2026.—

Un violento aviso con un mensaje aterrador para el periodista que cubre la fuente en este municipio de la zona norte. Esta madrugada, según relató el comunicador Jesús Reyes Ovando, despertó aterrado junto con su familia al percatarse de que las llamas se acercaban peligrosamente hasta su vivienda; al salir a verificar lo que ocurría, comprobó que su motocicleta ya era consumida por el fuego, provocado por sujetos que actuaron bajo el amparo de la noche.

EL ATENTADO OBEDECE A SU NOBLE OFICIO:

Este hecho pone bajo la lupa de investigación al presidente municipal Moreno Palacios, ya que el periodista ha denunciado la galopante corrupción en su gobierno y su presunta colusión con la delincuencia, razón por la cual la Fiscalía Especializada de la FGR en Atención a Delitos contra Periodistas debe atraer el caso e iniciar las pesquisas correspondientes contra el alcalde y su grupo cercano, así lo señaló el propio comunicador.

El reportero también ha expuesto que, desde la administración que encabeza Moreno Palacios, se impulsa a su pariente Gustavo Lorenzo Reyes Palacios para sucederlo en el poder; todas estas denuncias habrían causado malestar en las autoridades locales, quienes podrían haber tomado represalias en su contra, según denunció el propio Jesús Reyes Ovando.

Un ataque criminal que mantiene alarmada a la población: antes de la llegada de Moreno Palacios a la alcaldía reinaba la paz y la tranquilidad, mientras que en la actualidad, bajo su gobierno, se ha desatado el auge delictivo en la zona.

SILENCIO CÓMPLICE DE LOS CUERPOS POLICÍACOS:

Amén de las autoridades encargadas de prevenir el delito en el estado al mando del «Rambo», Oscar Aparicio Avendaño, sus «pakales», solo sirven para instalar retenes policíacos a modo; la fiscalía de Llaven Abarca es un elefante blanco.